La teleasistencia clásica espera a que la persona pulse un botón. Si se ha caído y ha perdido el conocimiento, ese botón no se pulsa nunca. GrinCare observa la rutina de cada mayor en su propia casa, aprende cómo es un día normal para él y avisa a la cuidadora cuando algo se sale del patrón.
Entre una visita y la siguiente, tu empresa no sabe nada de la persona a la que cuida. GrinCare cubre esas horas: aprende la rutina de cada usuario, detecta la desviación y avisa a tu coordinadora con el motivo. Se vende con tu marca, se factura como cuota recurrente y suma puntos técnicos cuando licitas.
La despoblación y la dispersión hacen que los servicios sociales lleguen tarde y caros justo donde la población es más mayor. Los sistemas de teleasistencia actuales solo reaccionan cuando el usuario los activa, y no dicen nada entre una emergencia y la siguiente.
GrinCare invierte el planteamiento: observa de forma continua y discreta, aprende el patrón de vida de cada persona y detecta la desviación. No espera a la emergencia, detecta el precursor.
Vendes horas de cuidado, pero la familia te compra tranquilidad. Y la tranquilidad se rompe en las veintidós horas en las que no hay nadie: la caída ocurre de madrugada, el cuadro febril empieza el domingo y tu coordinadora se entera cuando la cuidadora vuelve el lunes por la mañana.
GrinCare cubre ese hueco sin poner una cámara ni una persona más. Observa la rutina, detecta la desviación y avisa con el motivo detallado. Tu servicio pasa de ser un horario a ser una cobertura continua, y eso se puede vender, se puede facturar y se puede puntuar en un pliego.
No te vendemos un dispositivo: te damos una capa de servicio que puedes revender, que te ahorra desplazamientos y que te diferencia cuando compites por un contrato público.
La plataforma se personaliza con tu logo, tus colores y tu dominio. Para la familia, el panel y la app son tuyos: nosotros no aparecemos. Tú fijas la tarifa y facturas tú, con una cuota mensual recurrente por usuario que se suma a las horas de cuidado que ya vendes.
Es la vía natural para monetizar a la familia que quiere más seguridad pero no quiere pagar más horas presenciales, y para retener al cliente que hoy se te va cuando reduce la intensidad del servicio.
Tu coordinadora deja de planificar a ciegas. El sistema le dice a quién conviene visitar antes y por qué, con el histórico de la persona delante. Las visitas que no aportan nada se reordenan y las que urgen se adelantan.
La cuidadora registra el parte de cada actuación desde su aplicación, firmado y con hora. Se acabó el cuaderno, el WhatsApp y la reconstrucción del mes a final de mes.
Los pliegos del Servicio de Ayuda a Domicilio puntúan cada vez más las mejoras tecnológicas, la trazabilidad de las actuaciones y los sistemas de prevención. GrinCare es un componente que se describe, se mide y se acredita en la memoria técnica.
Te preparamos la ficha técnica, los indicadores del servicio y la arquitectura de seguridad en el formato que pida el pliego, y el sistema exporta los datos de cumplimiento que tendrás que certificar cada mes.
Cada función existe para que la persona pueda seguir viviendo en su casa con seguridad, y para que quien la cuida llegue a tiempo con información en la mano.
Cada función existe para que la persona pueda seguir viviendo en su casa con seguridad, y para que tu equipo llegue a tiempo con información en la mano. El mismo sistema, tanto si el servicio lo presta un ayuntamiento como si lo prestas tú.
Sensores de presencia y de apertura reconstruyen el día: a qué hora se levanta, cuántas veces va al baño, si abre la nevera, si sale de casa. Sin cámaras y sin grabar audio: el sensor detecta que hay alguien, no quién es ni qué hace.
Un dispositivo de muñeca mide frecuencia cardíaca, saturación de oxígeno, frecuencia respiratoria y temperatura cutánea. Todo se compara con el basal de esa persona, no con una media de población que no le representa.
El acelerómetro por sí solo confunde un gesto brusco con una caída. GrinCare cruza el acelerómetro con los sensores de la estancia: si detecta el impacto y además deja de haber movimiento donde debería haberlo, entonces es una caída. Muchos menos falsos avisos.
El sensor de presencia detecta a la persona aunque esté completamente inmóvil. Si sigue en la cama a media mañana, o lleva demasiadas horas en el mismo sillón sin moverse, el sistema lo señala aunque no haya ocurrido ningún accidente.
Para personas con deterioro cognitivo, el dispositivo lleva GPS. Se define un perímetro alrededor del domicilio y, si se supera, salta el aviso con la posición. En el panel se ve si la persona está en casa y, si lo está, en qué estancia.
El sistema cruza la temperatura y la humedad de la vivienda con la respuesta fisiológica de la persona para anticipar el golpe de calor, la deshidratación y la hipotermia. En verano, esto es lo que separa un aviso a tiempo de una hospitalización.
Lo predictivo no sustituye lo evidente: el dispositivo mantiene su botón de pánico y permite llamar y recibir llamadas de la cuidadora y de la familia, con descuelgue automático para números autorizados. La cuidadora llama desde la propia aplicación.
Un mapa con todos los usuarios geolocalizados y un código de colores por estado, la cola de alarmas activas y el estado de las cuidadoras de turno. Pensado para leerse de un vistazo desde una pantalla grande en la sala.
Un mapa con toda tu cartera geolocalizada y un código de colores por estado, la cola de avisos activos y el estado de las cuidadoras en ruta. Pensado para que una coordinadora lleve muchos expedientes sin perder de vista los que se están torciendo.
Los hijos que viven lejos ven cómo está su madre o su padre hoy, su histórico de constantes, en qué estancia se encuentra y las notificaciones que la cuidadora autorice. Contactan con la cuidadora y con el mayor desde la propia app.
Cuando la cuidadora atiende un aviso documenta qué ha pasado y qué ha hecho. Ese informe justifica el servicio ante la administración y, además, es lo que enseña al sistema a distinguir un aviso útil de un falso positivo.
Cuando la cuidadora atiende un aviso documenta qué ha pasado y qué ha hecho, firmado y con hora. Ese informe es tu justificación ante el cliente, ante el ayuntamiento que te adjudicó el contrato y ante una reclamación, y además enseña al sistema a distinguir un aviso útil de un falso positivo.
El servidor se instala en dependencias del propio ayuntamiento. Los datos de salud y de localización de tus vecinos no viajan a la nube de un tercero, lo que simplifica el cumplimiento del RGPD y del Esquema Nacional de Seguridad.
Nube en territorio español para empezar sin inversión, o servidor en tus instalaciones si tu cliente público lo exige. Tú eres el responsable del tratamiento y nosotros el encargado, con contrato del artículo 28 y sin transferencias internacionales.
Si cae la línea de la vivienda, el gateway guarda los eventos y los envía al recuperarla. Si cae la fibra del centro, el sistema conmuta a 4G. Si se va la luz, el SAI sostiene el puesto de supervisión. En el medio rural esto no es un extra.
Mueve el reloj y observa cómo GrinCare compara el día real con la rutina que ha aprendido de esa persona. La alerta no salta por una regla genérica: salta porque este día no se parece a los suyos.
Visitamos la vivienda, hacemos el croquis de estancias y decidimos dónde va cada sensor. Entrevistamos al mayor y a su familia para cargar su rutina de partida. Todo el equipamiento es inalámbrico y a pilas: menos de cinco horas por casa, sin obra y reversible.
Instalamos el rack con el servidor y el nodo de inteligencia artificial en una dependencia municipal, con su respaldo eléctrico y su línea de emergencia. El puesto de supervisión y la pantalla grande quedan donde decida el ayuntamiento.
El sistema arranca con el umbral abierto y la cuidadora marca qué avisos eran útiles y cuáles no. Esa corrección es la que calibra el perfil de cada persona. Un sistema predictivo mal ajustado no falla por no detectar: falla por avisar tanto que nadie le hace caso.
Damos de alta tu entorno con tu logo, tus colores y tu dominio, cargamos tu estructura de zonas, coordinadoras y cuidadoras, y formamos a tu equipo. Sin instalar nada en tus oficinas: tu coordinadora entra por navegador y tus cuidadoras desde el móvil.
Elegimos diez servicios activos de tu cartera y equipamos sus domicilios. Menos de cinco horas por casa, sin obra, inalámbrico y reversible: si el usuario causa baja se recupera el kit y se reinstala en el siguiente. Con esos diez validas el argumento de venta antes de escalar.
El sistema arranca con el umbral abierto y tu equipo marca qué avisos eran útiles y cuáles no. Esa corrección calibra el perfil de cada persona. Un sistema predictivo mal ajustado no falla por no detectar: falla por avisar tanto que tu coordinadora deja de mirarlo.
El proyecto se estructura para que puedas seguirlo, justificarlo y pagarlo por partes, y para que encaje con el calendario de una subvención o de un convenio.
Sin licencia inicial ni compromiso de volumen para el piloto. El kit del domicilio se puede comprar o alquilar dentro de la cuota, y la cuota solo corre mientras el usuario está de alta.
Todo lo que se instala en casa de cada vecino y sobre cada persona.
La sala de supervisión en dependencias municipales.
El software que sostiene el servicio, con licencia de uso perpetua.
Lo que convierte la vigilancia en predicción.
Lo que se instala en casa del usuario. Compra o alquiler dentro de la cuota.
Por usuario activo. Si el usuario causa baja, deja de facturarse.
Lo que hace falta para que tu equipo esté operando.
Lo que convierte la vigilancia en predicción, y lo que la mantiene afinada.
Los datos de salud y de localización de una persona mayor son de las categorías más sensibles que existen. Por eso no hay un único sitio donde alojarlos: hay el que exige tu marco de cumplimiento.
El servidor y el nodo de inteligencia artificial se instalan en dependencias municipales. El dato no sale del municipio y el ayuntamiento es titular de todo lo que se genera.
Si el ayuntamiento prefiere no albergar infraestructura, el servicio se presta desde centros de datos en España, con nosotros como encargado del tratamiento.
Tu entorno multi-tenant aislado, alojado en centros de datos en España. Empiezas sin comprar servidores y creces añadiendo altas, no infraestructura.
Algunos pliegos de SAD y algunos clientes públicos exigen que el dato no salga de sus sistemas. El mismo software se despliega en un rack, sin cambiar nada de lo que ya usa tu equipo.
GrinCare se sitúa en el centro y coordina el hardware. El sistema publica un API documentado para integrarse con los servicios sociales autonómicos, con telemedicina o con la plataforma de teleasistencia que el ayuntamiento ya tenga.
GrinCare se sitúa en el centro y coordina el hardware. El sistema publica un API documentado para integrarse con tu ERP, con tu planificador de turnos y con la plataforma de teleasistencia del ayuntamiento al que le prestas el SAD.
Estamos ejecutando la primera implantación completa en un municipio rural. En cuanto termine el periodo de aprendizaje publicaremos aquí el vídeo del centro de control en funcionamiento, los datos de la puesta en marcha y el testimonio de la cuidadora y de las familias.
Estamos ejecutando la primera implantación completa, en un municipio rural. Preferimos decírtelo antes de que lo preguntes: si entras ahora, entras pronto. A cambio, las condiciones de los primeros acuerdos se negocian una sola vez y se mantienen. En cuanto termine el periodo de aprendizaje publicaremos aquí el vídeo, los datos de la puesta en marcha y las tasas de acierto reales del sistema.
Cuéntanos cuántos habitantes tenéis y cuántos mayores viven solos. Con eso preparamos un estudio con el alcance recomendado, el presupuesto orientativo por bloques y las líneas de financiación que os pueden encajar.
¿Prefieres hablar directamente?
hola@grinpass.com ·
+34 640 296 094
Cuéntanos cuántos servicios activos tienes y en qué provincias. Con eso preparamos una demo con tu caso encima de la mesa, el precio por usuario según tu volumen y una simulación del margen que te deja revenderlo a la familia.
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